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Ilustración de ropa tendida sobre un cielo que amanece

Así se ven los cuidados en el día a día

Desliza hacia abajo para conocer la historia

El perfil de quienes cuidan

Reloj a las seis de la mañana
6:00 a.m. | Amada ya lleva una hora despierta

Amada tiene 35 años y vive en Dzitbalché, Campeche. Ya lleva una hora despierta, comenzó su día preparando el desayuno para todas las personas que habitan en su casa. Desde joven aprendió a bordar, y dicen que lo hace con gran talento, pero hoy su tiempo está dedicado al cuidado. A los 26 años se casó con Ramiro. Poco después nació Antonia. Más tarde llegó René, quien fue diagnosticado con autismo leve. Desde entonces, el cuidado se volvió una tarea permanente.

Reloj a las siete de la mañana
7:00 a.m. | Organiza y prepara

Organiza y prepara todo para que sus dos hijos puedan ir a la escuela. Riega las plantas, le prepara el lonche para el trabajo a Ramiro antes de que se vaya a trabajar.

Cuidados simultáneos

Reloj a las nueve de la mañana
9:00 a.m. | Amada limpia, lava y ordena

Todos los días Amada limpia la casa, al menos el baño, y lava ropa, alguna en lavadora, otra a mano. La rutina de Amada no se limita al cuidado de sus hijos. También cuida a su mamá, quien vive con diabetes y ha perdido la vista; y a su papá, que ya pasa los ochenta años y necesita ayuda para realizar muchas tareas.

Reloj a las once de la mañana
11:00 a.m. | Supervisa y acompaña

Mientras sus hijos están en la escuela se hace cargo de varias tareas para atender a sus padres. Amada cuida a cinco personas: dos infancias, dos personas mayores y a su esposo. No cuenta con apoyo de otros familiares, aunque algunas vecinas le ayudan ocasionalmente a cuidar a su mamá o a uno de sus hijos cuando necesita salir.

Reloj a la una de la tarde
1:00 p.m. | Prepara y sirve la comida

El cuidado ocurre al mismo tiempo: cocinar, acompañar, vigilar, atender.

Actividades dentro y fuera de casa

Reloj a las tres de la tarde
3:00 p.m. | Actividades dentro y fuera de casa

Amada pide a sus hijos que avancen con la tarea mientras sale a comprar algunos productos básicos como leche y huevo. El tiempo de Amada ya no le pertenece. Sus días están llenos de actividades dentro y fuera del hogar. Con prisa, se consuela pensando que cuando menos no tiene que trasladarse a cuidar a sus papás, porque los tiene en casa.

¿Quiénes conforman el hogar de las personas cuidadoras?
¿Dónde requieren más tiempo las tareas de cuidado?

Cuidar fuera de casa

Reloj a las cinco de la tarde
5:00 p.m. | Día de traslado

Amada lleva a René a terapia. La clínica está a 40 minutos y la combi no es opción porque siente que se arriesga el niño y que representa riesgos de seguridad. Para no arriesgarse, Amada usa taxi, aunque el costo es alto. Por esa razón, algunos meses solo puede llevar a René dos veces a su terapia.

¿Qué dificultades enfrentan las personas cuidadoras al trasladarse?
¿Cuánto tiempo implican diariamente los traslados relacionados con el cuidado?

El costo personal del cuidado

Reloj a las siete de la noche
7:00 p.m. | Amada y René regresan a casa

Prepara la cena y continúa atendiendo a su familia. Les da de cenar a sus hijos y a sus padres mientras piensa que le gustaría recibir ingresos por el trabajo de cuidados que realiza, aunque sabe que no es un trabajo que se pague.

¿Qué tanto se remunera el trabajo de cuidados?
Reloj a las nueve de la noche
9:00 p.m. | Prepara el día siguiente

Mientras Amada prepara a los niños para dormir, Ramiro regresa de trabajar y se sirve la cena, lava lo que encuentra sucio en el fregadero y barre. Aunque se involucra en los cuidados cuando puede, principalmente en las noches o los fines de semana, hay un acuerdo tácito sobre que el quehacer de la casa es responsabilidad de Amada y a él le toca proveer.

Deseos futuros

Reloj a las diez y media de la noche
10:30 p.m. | Cierre del día

Amada está cansada. Hace años dejó de bordar, aunque le gustaría retomarlo para poder generar ingresos propios.

Reloj a las once de la noche
11:00 p.m. | Antes de dormir

Mientras mira el noticiero, Amada piensa que, incluso si sus hijos crecen, siempre seguirán dependiendo de ella. Teme que, poco a poco, ha ido dejando de lado a la persona que quería ser más allá del cuidado. Amada quiere cosas que parecen simples pero no lo son para todos: descansar, tener tiempo para sí misma, salir, visitar a sus amigas y buscar la manera de tener más ayuda para cuidar. Apaga la luz y se prepara para dormir porque la carga de trabajo en la semana no ha sido poca.

¿Cuánto tiempo requieren las tareas de cuidados?

Lo que vive Amada es una realidad compartida por muchas mujeres. Se entreteje con la de todas aquellas personas cuidadoras cuya carga semanal de trabajo de cuidados no remunerados es significativa.