Saltar al contenido
Ilustración de una balanza que contrasta el dinero con el trabajo del hogar y de cuidados

Cuidados y política pública: la encuesta como base para diseñar programas para personas cuidadoras

Desliza hacia abajo

Amada, al igual que muchas otras mujeres en Campeche y en todo México, es cuidadora por el rol que ocupa en su familia (madre), el cual está directamente asociado a su género (mujer). Como se muestra en la siguiente gráfica, son principalmente las madres quienes son asignadas al rol de cuidadoras.

¿Cómo llegan las personas a asumir tareas de cuidado? Mapa de calor por rol familiar y motivo de asignación del cuidado.
Fuente: Elaboración propia con los resultados de la Encuesta Sobre Experiencias y Condiciones del Cuidado en el Estado de Campeche (2026). Nota: Cada columna representa el porcentaje de personas cuidadoras según la razón por la que asumieron tareas de cuidado, de acuerdo con el rol familiar desde el cual las ejercen. Debido a que una misma persona pudo mencionar más de un rol de cuidado, los porcentajes por columna no necesariamente suman 100%.

Esta gráfica muestra las distintas formas en que las personas llegan a asumir tareas de cuidado, cruzando dos dimensiones: el motivo (por ejemplo, iniciativa propia o necesidad) y el rol familiar desde el que cuidan (mamá, hija, hijo, etc.). En conjunto, permite ver que el cuidado no es una decisión individual aislada, sino que está fuertemente influida por las relaciones familiares y las circunstancias, como la falta de alternativas o las expectativas dentro del hogar.

Al observar los resultados de la Encuesta sobre Experiencias y Condiciones del Cuidado en Campeche, se nota que las mujeres, especialmente en el rol de madres, concentran los porcentajes más altos en casi todos los motivos. Por ejemplo, 70.2% de quienes cuidan como mamás lo hacen «por la naturaleza de su rol familiar», lo que refleja una fuerte expectativa social de que ellas deben cuidar. También sobresalen porcentajes altos en «ser la única persona que podía» (36.1%) y en decisiones compartidas como el consenso familiar (31.2%). En contraste, los hombres aparecen más en roles como hijo (30.4%) y con menor peso en categorías asociadas a obligación de género, lo que sugiere que su participación en el cuidado es más circunstancial que estructural.

Desde una perspectiva de género, esto evidencia una distribución desigual del cuidado: las mujeres no solo participan más, sino que lo hacen bajo una lógica de expectativa social y familiar que se da por sentada. Mientras tanto, los hombres tienden a incorporarse al cuidado en condiciones más flexibles o diversas. Esto refuerza la idea de que el cuidado sigue siendo visto como responsabilidad femenina, lo que puede limitar las oportunidades de las mujeres y subraya la necesidad de políticas públicas que redistribuyan estas tareas de manera más equitativa.

Como muestra la Encuesta sobre Experiencias y Condiciones del Cuidado en Campeche, muchas personas realizan cuidados simultáneos, con pocos apoyos y múltiples barreras. La historia de Amada, y la de las 1280 personas que respondieron el cuestionario, muestra la necesidad de fortalecer servicios, redes y políticas públicas de cuidado ya que:

  • Cuidar hace posible la vida diaria. Gracias a estas tareas, muchas personas pueden crecer, vivir con bienestar y participar en la sociedad.
  • Hay necesidades que no siempre se ven, como la falta de servicios, apoyos o espacios adecuados para atender a quienes lo requieren.
  • Cuando el cuidado recae más en unas personas que en otras, se hacen visibles desigualdades. Esto señala la importancia de repartir estas responsabilidades de forma más justa.
  • Entender cómo se cuida en cada lugar ayuda a diseñar mejores políticas y programas, más cercanos a la realidad de las personas.
  • Contar con servicios y redes de apoyo para el cuidado mejora la vida de todas y todos, y fortalece a las comunidades.

Por ello, el Gobierno de Campeche realizó la Encuesta sobre Experiencias y Condiciones del Cuidado con el objetivo de generar información útil para el diseño de políticas públicas efectivas en materia de cuidados y así fortalecer las capacidades institucionales y avanzar en la construcción de servicios, apoyos y redes que permitan a las personas gestionar el cuidado de manera más adecuada, accesible y equitativa.

Para un análisis más detallado de los resultados y recomendaciones de política pública, consulta y descarga el reporte completo.

Descargar el reporte de frecuencias